domingo 27 de noviembre de 2022 - Edición Nº41

Información General | 3 nov 2022

Parto

La importancia del contacto inmediato entre madre y bebé luego de la cesárea

Un nuevo estudio publicado en la última edición de Nursing Open, demuestra los beneficios del contacto piel con piel inmediato entre madre y bebé luego de la cesárea, puede acelerar las contracciones uterinas, reducir la pérdida de sangre materna, reducir el llanto del recién nacido, mejorar la satisfacción y comodidad del paciente y aumentar la tasa de lactancia.


"Nuestro estudio contribuye al conocimiento científico con información clave para reducir las tasas de morbilidad y mortalidad materna en madres que han tenido cesáreas programadas", escribieron en su estudio el Dr. José Miguel Pérez-Jiménez, de la Facultad de Enfermería, Fisioterapia y Podología del Hospital Universitario Virgen Macarena, Universidad de Sevilla, España, y sus colaboradores. Promueve una mayor estabilidad en las madres al reducir el riesgo de hemorragia posparto, por lo que es mejor no separar a madre e hijo en las primeras horas después de esta cirugía, señalaron.

El Dr. Miguel Pérez-Jiménez y sus colaboradores evaluaron a 83 mujeres que se sometieron a una cesárea programada en un ensayo controlado aleatorizado sin enmascaramiento. Las mujeres fueron aleatorizadas para recibir contacto piel con piel en quirófano que continuaba en la unidad de posparto, o el protocolo normal después de la cesárea que consistía en trasladar a la madre a la sala de recuperación posanestésica mientras el recién nacido era enviado a una habitación de maternidad con un padre o acompañante. Los investigadores evaluaron variables como la hemoglobina plasmática, las contracciones uterinas, la lactancia materna y el dolor posoperatorio, así como medidas subjetivas como la satisfacción materna, la comodidad, la experiencia previa de cesárea y el llanto del recién nacido.

Las mujeres que recibieron la atención habitual después de una cesárea tenían más probabilidades de tener contracciones uterinas a nivel umbilical, en comparación con el grupo de contacto piel con piel (70% frente a 3%; p ≤ 0,0001), mientras que entre las mujeres con contacto piel con piel, el grupo fue más propenso a tener contracciones uterinas a nivel infraumbilical (92,5% frente a 22,5%; p ≤ 0,0001). Hubo una disminución estadísticamente significativa de la hemoglobina previa al alta en el grupo de control, en comparación con el grupo piel a piel (10,522 frente a 11,075 g/dl; p ≤ 0,017); el nivel de reducción de hemoglobina favoreció al grupo piel con piel (1,01 frente a 2,265 g/dl; p ≤ 0,0001). Las mujeres del grupo piel con piel tenían más probabilidades de informar dolor leve en una escala analógica visual (VAS) de 10 puntos, después de ser trasladadas a la sala de recuperación (1,48 frente a 6,23 puntos; p ≤ 0,0001) y ser trasladadas a una sala de maternidad o sala en la unidad de posparto (0,60 frente a 5,23 puntos; p ≤ 0,0001). La lactancia materna al nacer fue significativamente mayor entre las pacientes con contacto piel con piel inmediato, en comparación con el grupo control (92,5% frente a 32,5%; p ≤ 0,0001), y continuó un mes después del nacimiento (92,5% frente a 12,5%; p ≤ 0,0001). Los recién nacidos de madres en el grupo piel con piel tenían significativamente menos probabilidades de llorar, en comparación con los recién nacidos en el grupo de control (90% frente a 55%; p ≤ 0,001).

Cuando se les pidió que calificaran su satisfacción en una escala de Likert de 10 puntos, las mujeres en el grupo de contacto piel a piel calificaron su experiencia significativamente más alto que el grupo de control (9,98 frente a 6,5; p ≤ 0,0001), y todas las mujeres que habían tenido previamente una cesárea en el grupo piel con piel (30%) calificaron su experiencia con 10 puntos, en comparación con su cesárea anterior sin contacto piel con piel.

Implementación del contacto piel con piel después del parto por cesárea

La Dra. Betsy M. Collins, maestra en salud pública, profesora asistente de obstetricia y ginecología en la Emory University, en Atlanta, Estados Unidos, dijo en una entrevista que si bien algunos de los hallazgos no fueron en gran medida sorprendentes y "confirmaron muchas de las cosas que ya sabemos sobre el contacto piel con piel", un hallazgo importante fue la "marcada diferencia" en el porcentaje de nuevas madres biológicas que comenzaron a amamantar después del contacto piel con piel y seguían amamantando un mes después del parto, en comparación con las madres biológicas en el grupo de control. Ella no participó en el estudio y señaló que los resultados complementan la recomendación de la Organización Mundial de la Salud sobre el inicio de la lactancia materna dentro de la primera hora después del nacimiento y la continuación de esta durante los primeros seis meses de vida.

 

"Ese fue probablemente uno de los puntos más importantes del estudio... que el contacto piel con piel temprano realmente promovió el inicio de la lactancia", dijo la Dra. Collins.

Dos razones por las que el contacto piel con piel después de una cesárea no se proporciona regularmente es que puede ser difícil por razones de personal y seguridad tener una enfermera adicional para seguir monitoreando la salud del recién nacido en la sala de operaciones, y hay una falta de cultura que apoye el contacto piel con piel en el quirófano, explicó la Dra. Collins.

"Al igual que con cualquier otra cosa, si está integrado en su procedimiento operativo estándar, entonces tienen todo listo para hacer la evaluación inicial del lactante y luego ponerlo en contacto piel con piel lo más rápido posible", agregó. Si su procedimiento operativo estándar es no proporcionar contacto piel con piel, dijo, entonces hay que superar un poco más la inercia para comenzar a proporcionarlo como un procedimiento estándar.

En su centro, la Dra. Collins dijo que el contacto piel con piel se inicia lo antes posible después del nacimiento, incluso en la sala de operaciones. Los pasos para implementar esa política involucraron lograr que el departamento de anestesiología apoyara la política en el quirófano y capacitara al personal de enfermería para garantizar que la enfermera esté disponible para monitorear al recién nacido.

"Creo que lo más importante que hay que saber es que es absolutamente factible y que solo es necesario un líder como en cualquier otra iniciativa de calidad", externó. Una de las mejores maneras de hacerlo es que los propios pacientes lo soliciten, anotó, en lugar de que lo solicite un médico o una enfermera.

"Creo que algunas pacientes se sienten decepcionadas cuando tienen que someterse a una cesárea o sienten que se están perdiendo de algo si no pueden tener un parto vaginal", comentó la Dra. Collins. El contacto piel con piel inmediato es "muy bueno no solo para la fisiología, como leemos en este documento, todo lo que dijeron sobre los beneficios del [contacto] piel con piel es cierto, pero es en verdad bueno para la salud mental". El vínculo comienza de inmediato".

Como madre biológica, estar separada de su recién nacido durante varias horas después de una cesárea, por otro lado, puede ser "bastante devastador", afirmó la Dra. Collins.

"Creo que esto es algo que, una vez que se convierta en un estándar de atención, se esperará que la mayoría de los hospitales lo implementen", finalizó.

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