domingo 27 de noviembre de 2022 - Edición Nº41

Curiosidades | 1 nov 2022

Mayor riesgo de desarrollar cáncer de útero

¿Por qué asocian el alisado de pelo al cáncer de útero?

Un nuevo estudio hizo sonar las alarmas sobre la relación entre este producto y esta patología, pero los médicos dicen que hay síntomas indicadores a los que debemos prestar atención


Por: Basada en Articulo The New York Times

Un nuevo estudio a nivel nacional realizado en Estados Unidos sugiere que los alisantes químicos para el cabello entrañan un pequeño riesgo de desarrollar cáncer de útero. Los índices de prevalencia de la enfermedad siguen siendo relativamente bajos, dice la doctora Alexandra White, que lidera el grupo de cáncer y entorno del Instituto de Ciencias Ambientales de la Salud de Estados Unidos, también autora principal del nuevo estudio. La investigación tampoco demostró de manera concluyente que los alisantes causen cáncer, pero White advierte que los hallazgos del estudio son preocupantes.

Para empezar, la cantidad de casos de cáncer de útero en Estados Unidos está creciendo, en especial entre las mujeres afroamericanas y latinas: el número de casos diagnosticados durante el último año se disparó a 65.950, frente a los 39.000 casos de hace 15 años. White señala que además, las mujeres afroamericanas son propensas a formas más agresivas de la enfermedad, y el estudio muestra que en ese segmento racial el uso de alisantes es mucho más generalizado.

 

Las mujeres que hayan usado alisantes no tienen motivo para consultar con el médico, salvo que tengan algún síntoma de cáncer de útero, dice el doctor Otis Brawley, oncólogo de la Universdad Johns Hopkins, pero les recomienda visitar regularmente al ginecólogo y estar atentas a los factores de riesgo y a cualquier señal temprana de la enfermedad.

¿Qué es el cáncer de útero?

“La mayoría de las veces, cuando hablamos de cáncer de útero nos referimos a cáncer endometrial, que empieza en el tejido que recubre el útero”, dice la doctora Emily Hinchcliff, ginecóloga oncóloga del sistema de salud de la Universidad Northwestern. El resto de los casos, menos frecuentes, son de sarcoma uterino, que se desarrolla en los músculos que sostienen el útero.

El Instituto contra el Cáncer de Estados Unidos estima que alrededor de 3,1% de las mujeres recibirán un diagnóstico de cáncer de útero en algún momento de sus vidas. Pero el cáncer de endometrio es muy tratable, especialmente si es tomado a tiempo, dice el doctor Roberto Vargas, ginecólogo oncólogo de la Clínica Cleveland.

Brawley también señala que el cáncer de útero es sumamente infrecuente en mujeres premenopáusicas. “Es una enfermedad de las mujeres de más de 50 años.”

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Por el simple hecho de tener útero, todas las mujeres tiene algún riesgo de desarrollar cáncer uterino, pero el riesgo aumenta con la edad, y el mayor riesgo de concentra después de los 50 años. El entorno y los factores ambientales también pueden influir en una aumento del riesgo, como señalaron los investigadores del estudio sobre los alisantes para el cabello. Algunos de los químicos que contienen los alisantes -parabenos, bisfenol-A, metales y formaldehido, también presentes en otros productos de cuidado personal- podrían explicar el mayor riesgo que parecen tener las mujeres que los utilizan.

Los desequilibrios hormonales también pueden elevar el riesgo. El síndrome de ovario poliquístico ha sido vinculado con un mayor riesgo de cáncer de útero, porque las mujeres que lo sufren no siempre menstrúan o lo hacen irregularmente, lo que contribuye al desarrollo de tejido en el útero, que pueden evolucionar en cáncer de endometrio.

Algunos tipos de tumores ováricos también aumentan el riesgo, ya que segregan estrógeno, dice el doctor Vargas. Un exceso de estrógeno puede sobreexcitar los receptores de hormonas, haciendo que las celular cancerosas se multipliquen y extiendan. También tienen mayor riesgo las mujeres que han tomado tamoxifeno, un regulador del estrógeno utilizado para tratar el cáncer de mama.

Y como el exceso de tejido graso puede producir estrógeno adicional, las mujeres obesas tienen muchas más probabilidades de desarrollar cáncer de endometrio, dice Brawley. Las mujeres que toman estrógeno sin progesterona también tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Para controlar ese riesgo, señala Brawley, cuando los médicos recetan estrógeno para controlar los sofocos, también deben recetar progesterona.

La diabetes y la presión arterial alta también son factores de riesgo, dijo la doctora Ginger Gardner, ginecóloga oncóloga del Centro Oncológico Memorial Sloan Kettering. Y agrega que como ocurre con muchas otras formas de cáncer, los antecedentes familiares pueden influir: las mujeres con familiares que hayan sido diagnosticados con cáncer uterino deben estar particularmente atentas a la aparición de cualquier síntomas.

¿Cuáles son esos primeros síntomas?

El síntoma más común del cáncer de útero es un sangrado anormal, señala Brawley, especialmente en mujeres que ya han pasado por la menopausia. La doctora Gardner dice que las mujeres que experimentan sangrado vaginal un año o más después de que se les retiró el periodo, aunque solo sean manchas de color rosa claro o marrón cuando se higienizan, debes consultar con su ginecólogo.

En el caso de las mujeres más jóvenes, agrega la especialista, un cambio en el patrón de sangrado, incluido el sangrado entre períodos o abundante en general, puede ser un síntoma de la enfermedad.

Entre las mujeres en edad reproductiva, saltarse períodos también puede ser una señal de preocupación y es conveniente consular con el médico, dice la doctora Andrea Jackson, obstetra y ginecóloga de la Universidad de California en San Francisco.

 

Otros síntomas tempranos del cáncer de útero incluyen dolor o sensación de presión pélvica. Los pacientes pueden experimentar hinchazón o cambios en sus hábitos intestinales, que podría parecer simplemente estreñimiento o diarrea, dice el doctor Hinchcliff. La recomendación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos es recurrir al médico si cualquiera de esos síntomas persisten durante más de dos semanas.

¿Cómo se detecta y se trata?

No hay exámenes de rutina para detectar el cáncer de útero, y las pruebas de Papanicolaou no lo detectan. Por eso es esencial que las mujeres estén atentas a la aparición de los síntomas y a cualquier cambio en su ciclo menstrual, señala Jackson, y agrega que los DIU de progesterona y las píldoras anticonceptivas pueden ayudar a proteger a las mujeres con alto riesgo de desarrollar la enfermedad.

Para las pacientes que presentan síntomas, “un diagnóstico de cáncer de endometrio es bastante sencillo”, dice Gardner. El médico realizará un examen pélvico y encargará una biopsia endometrial, o también puede realizar un procedimiento de dilatación y legrado para extraer tejido uterino. Si una paciente no quiere someterse a una biopsia, el médico también puede optar por una ecografía transvaginal, que permite examinar los órganos reproductivos.

Si el cáncer de endometrio se detecta temprano, los médicos suelen realizar una histerectomía, dice Jackson. Para el cáncer de útero en etapa avanzada, algunas pacientes pueden necesitar quimioterapia y radiación. Los resultados varían según la agresividad del cáncer, pero para un caso estándar, “esta es una forma de cáncer muy tratable”, dice Brawley.

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