Se estima que cada año se pierden 12.000 millones de días de trabajo debido a la depresión y la ansiedad, lo que cuesta a la economía mundial casi un billón de dólares. La estadística, por demás alarmante, impone tomar medidas. Como las de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que publicó sus primeras recomendaciones para mejorar la salud mental en el trabajo, ante el creciente impacto del estrés en el mundo laboral.
En ese sentido, la máxima autoridad sanitaria del mundo recomienda medidas para hacer frente a los riesgos para la salud mental, como la gran carga de trabajo, los comportamientos negativos y otros factores que generan angustia en el trabajo.
La OMS, junto a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) presentaron esta guía de consejos.
La pandemia por coronavirus aumentó un 25 por ciento la incidencia de la ansiedad y la depresión en el mundo, según la OMS, que denuncia que solo una media del 2 por ciento de los presupuestos sanitarios nacionales se destinan a la salud mental, mientras dos de cada tres países carecen de programas de prevención y atención de problemas mentales en el trabajo.
Se calcula que un 15 por ciento de los adultos en edad de trabajar sufren desórdenes mentales, que pueden amplificarse en el lugar de trabajo a través del acoso laboral y otras formas de violencia psicológica.